Consejos para la dermatitis del cuero cabelludo.

En algunos casos podemos ver que cuando nos rascamos la cabeza tenemos caspa, esta puede ser seca o grasa (enlace). Posiblemente esta caspa se deba a la dermatitis del cuero cabelludo y, en los casos en que esta dermatitis es muy fuerte puede llegar a causar la caída del cabello.

Si hemos pedido cita para ir al dermatólogo pero se va a atrasar mucho, es bueno saber que hay que hacer en los primeros momentos hasta que veámos al médico especialista.

Algunos consejos:

  • Lo primero es ir a la farmacia y conseguir un champú para la dermatitis, sigue las instrucciones que dependerán del tipo de caspa.
  • Evita calores y ambientes muy húmedos. Mantente fresco (entre los 19º C ).
  • Además puedes utilizar algún tipo de serum si tienes caspa seca.
  • Añade a tu dieta ricos y naturales, entre ellos los más importantes son: zanahoria, acelgas, borraja... y, evita las comidas picantes, alcohol e irritantes.
  • La tensión y el estrés empeoran la dermatitis del cuero cabelludo, consigue tiempo para relajarte.
  • El sol y el agua de mar son beneficiosos para que se reduzca la dermatitis, aprovecha este remedio natural.
  • Existen multitud de remedios casero y naturales que son eficaces para aliviar los síntomas, en este blog encontrarás.

Arcilla para la dermatitis.

La arcilla se utiliza desde hace tiempo para prevenir, cuidar, aliviar y mejorar el aspecto de pieles afectadas por dermatitis atópica, seborreica o psoriasis.

Las compresas con arcilla o baños de arcilla si es en todo el cuerpo (consultar instrucciones en el envase) suelen mejorar mucho estos casos de dermatitis. Si hay posibilidad de encontrar el barro del Mar Muerto (en herbolarios) el resultado es aún mejor ya que tiene una altísima concentración en sales minerales.

La arcilla verde tiene la propiedad de eliminar la grasa, células muertas, bacterias y otro tipo de impureza.

En http://www.ecoaldea.com/ nos muestra como podemos hacer un mascarilla de arcilla verde.

Prepare una pasta con arcilla y un poco de agua hasta que su textura esté fina como la de un puré. Aplíquelo sobre la zona escamada e irritada durante 15 minutos hasta que el barro se seque. A la preparación puede añadirle 2 o 3 gotas de aceite esencial de manzanilla o de lavanda, para que le calme y le suavice.