El ambiente del hogar.


Dentro del hogar pasamos casi más del 50% del tiempo de nuestras vidas, por eso debemos controlar el ambiente (calor, humedad, higiene) para así controlar la dermatitis seborreica y atópica.

LA TEMPERATURA- Se sabe que los cambios de temperatura hacen que aumente el picor de la piel. La temperatura debe ser fresca, entre 18 y 20º C. Una temperatura adecuada que alivia los picores y rojeces de la piel pero teniendo en cuenta que no debe ser un frío seca. El frio seco reseca la piel tanto como el calor seco.

HUMEDAD- La humedad debe ser elevada, entre un 50 y un 70%. Si el ambiente es seco, resecará la piel, en cambio si es muy húmedo puede favorecer la sudoración (ver post "sudor y dermatitis") y sudar durante mucho tiempo es perjudicial para la piel, irritándola y aumentando los picores.

Controlar la humedad puede hacerse con humidificadores que pueden ser casero, un vaso de agua en el dormitorio ayudará a que los ambientes secos se humedezcan de una manera suave y sin cambios bruscos.