Remedios naturales y caseros para la dermatitis seborreica. nº 1.


Tanto el llantén mayor como el menor poseen parecidas propiedades, son plantas herbáceas conocida desde la antigüedad por sus grandes virtudes medicinales.
Las hojas de llantén frescas constituyen uno de los mejores vulnerarios, es decir, tiene las propiedades de desinfectar y favorecer la cicatrización. Esta propiedad se le atribuye tanta a su riqueza en taninos, como a su contenido en alatonía, una sustancia que tiene la propiedad de estimular el crecimiento de las células de la epidermis y sustituir aquellas que estaban dañadas con lo que produce una regeneración de las mismas, motivo por el cual este componente se utiliza en la industria cosmética y entra a formar parte de las cremas para la piel. Un ejemplo de sus cualidades es que una hoja bien lavada y aplicada sobre una herida ayudará a detener el flujo de sangre , cicatrizando la y ayudando a prevenir el riesgo de infección.